El cambio climático y la deforestación amenazan el futuro del en Côte d’Ivoire. Para evitar el peor de los desenlazes, los agricultores están adoptando para recuperar la productividad. Al plantar árboles de sombra, frutales y maderables junto al cacao, mejoran los rendimientos, enriquecen los suelos, aumentan la biodiversidad y hacen sus cultivos más resistentes a fenómenos extremos. Con formación, cooperativas y prácticas sostenibles, las comunidades incrementan sus ingresos mientras restauran la naturaleza para las próximas generaciones.
FAO
Gracias a la coordinación de la FAO, y al financiamiento de la UE, varios y puntos de venta del centro de Cuba han mejorado sus condiciones operativas y de servicio, contribuyendo así a la seguridad alimentaria de la isla.
Lo que llega a tu plato no siempre es lo que parece. Las complejas cadenas de suministro de productos del mar favorecen como el etiquetado incorrecto, la adulteración y la venta de capturas ilegales. Prácticas que afectan a los consumidores, a la seguridad alimentaria, a las empresas honestas y a los ecosistemas marinos. Como nos recuerda la FAO, la trazabilidad, las nuevas tecnologías y la cooperación internacional son clave para detectar el fraude y proteger la integridad del
La FAO y el WFP apelan a la protección de 8,8 millones de personas en 22 países ante el El Niño. Un llamamiento de para reducir riesgos sobre la seguridad alimentaria y evitar daños en los medios de vida.
En el norte de Chile, donde son cada vez más graves, la comunidad agrícola de Peña Blanca obtiene agua mediante estructuras de malla llamadas “atrapanieblas”. Este sistema, perfecionado durante dos decasas, captura la humedad de la espesa niebla, llamada camanchaca, que luego se utiliza para cultivos, restauración ecológica y consumo local. Hoy, con el apoyo de la FAO y sus socios, 34 atrapanieblas recogen hasta 650.000 litros de agua al año.
El (18 junio) nos recuerda cómo los sistemas alimentarios conectan la agricultura, el medio ambiente, la cultura y la salud en todo el mundo. Una ocasión en la que FAO visibiliza la urgencia de proteger nuestros ecosistemas con medidas que, al mismo tiempo, respalden los medios de vida.
En la región, la FAO promueve el uso de productos biológicos en la agricultura para reducir la dependencia de agroquímicos. que impulsan una producción mayor y más sostenible.
La FAO y el Fondo para el Medio Ambiente Mundial () colaboran en 140 países para , promoviendo seguridad alimentaria, resiliencia climática y la protección de la biodiversidad. Juntos impulsan políticas e inversiones sostenibles para agricultores y comunidades rurales. Entre sus iniciativas destacan la restauración forestal en Perú, la agricultura de conservación en Irak o el aprovechamiento de residuos de plátano en Pakistán.
Impulsado por la FAO, el mantiene viva la diversidad de los cultivos. Para ello, y entre otras medidas, promueve el intercambio de variedades vegetales en bancos de genes.
Detrás de gran parte de los alimentos que llegan a nuestras mesas hay Mujeres que soportan una doble carga —productiva y reproductiva— y no por elección. En la región, millones de ellas sostienen comunidades, cultivan, producen y emprenden. Pero muchas se enfrentan a trabajo no remunerado y a la falta de recursos. La FAO trabaja por el reconocimiento de estas mujeres; algo que no es solo justicia, sino que es también clave para construir sistemas alimentarios inclusivos y sostenibles.
Guatemala acaba de realizar su primer depósito en la Bóveda Mundial de Semillas de Svalbard, en el mar Glacial Ártico; la instalación más segura del planeta para la custodia de diversidad de cultivos y la protección de la biodiversidad agrícola. Apoyado por la FAO, , el primero del país centroamericano, incluye más de 930 muestras de maíz, frijol y otros cultivos clave.
enfrenta sequías prolongadas y lluvias intensas que afectan a la agricultura. La FAO, junto a los gobiernos de Brasil, Guatemala, El Salvador y Honduras, impulsa un proyecto para reducir riesgos agroambientales, fortalecer la gestión hídrica y desarrollar estrategias que aumenten la resiliencia regional.
Tras los incendios de 2017 en Santa Juana (centro-sur de Chile), Rocío y Víctor crearon, con el apoyo de la FAO, “Buena Cabra”: una iniciativa que reduce la gracias al pastoreo de cabras. La FAO impulsa este tipo de soluciones basadas en la naturaleza, promoviendo así el manejo sostenible del territorio y la reducción de riesgos frente al cambio climático.
Este año el destacó la larga colaboración entre los seres humanos y las abejas, explorando la evolución de la apicultura a través de diversas culturas y paisajes. Prueba de ello son estas —Argentina, Ecuador, México y Bolivia— que ilustran cómo la apicultura y la meliponicultura contribuyen a fortalecer las economías rurales, promover el liderazgo de las mujeres y regenerar ecosistemas.
En las zonas montañosas rurales de Georgia, una ganadera ayuda a rescatar una práctiica tradicional con la leche que produce, a la vez que protege los pastizales que la sustentan a su ganado. Nino Nugzarashvili produce quesos y «Do», un producto lácteo fermentado, con leche obtenida de ganado criado en pastizales naturales que mejoran su calidad y sabor. Con ayuda de la , pudo obtener los equipos y la capacitación para ampliar su producción. Su historia refleja la importancia de los pastizales comunales para la preservación de los medios de vida, la biodiversidad y el patrimonio alimentario, pese a las crecientes amenazas de degradación y pérdida de acceso.