Proyecto conjunto de la UNODC, la UA y la SADC para seguir apoyando a los países de la Comunidad de África Meridional para el Desarrollo (SADC), incluido Mozambique, en la prevención del extremismo violento y la lucha contra las nuevas amenazas terroristas, incluidas las que plantean los posibles vínculos con el tráfico ilícito de mercancías, entre ellas las drogas, y otras formas de delincuencia, mediante el fortalecimiento de las respuestas de la justicia penal y una mayor sensibilización de los agentes nacionales y locales, las mujeres y los jóvenes
Otros asociados: Comunidad de África Meridional para el Desarrollo (SADC); Centro de Estudios e Investigación sobre el Terrorismo de la Unión Africana; instituciones de los Gobiernos nacionales de la SADC.
Sinopsis
Objetivos
El proyecto pretende reforzar la capacidad de los países de la SADC para prevenir la propagación del terrorismo y el extremismo violento y llevar a los terroristas ante la justicia, mediante medidas de justicia penal respetuosas con los derechos humanos.
Componentes
El proyecto refuerza la respuesta de los Estados miembros de África Meridional al terrorismo en los planos normativo, legislativo y de justicia penal. Apoya la elaboración de leyes antiterroristas, la coordinación entre organismos y la creación de capacidad operacional mediante capacitación y servicios de mentoría. En Mozambique, además, sensibiliza y capacita a jóvenes, funcionarios, investigadores y medios de comunicación para prevenir y combatir el extremismo violento en Internet y en los centros penitenciarios.
Principales logros
Este proyecto ayudó a los Estados miembros de la SADC a reforzar sus marcos normativos y legislativos para hacer frente al terrorismo de manera coherente con los derechos humanos y el Estado de Derecho. Se prestó apoyo a nivel nacional mediante talleres sobre leyes y políticas para los países solicitantes, y a nivel regional mediante talleres en los que participaron Angola, Botswana, Madagascar, Malawi, Mauricio, Mozambique, Namibia, la República Democrática del Congo, la República Unida de Tanzania, Seychelles, Sudáfrica, Zambia y Zimbabwe.
A escala regional, el proyecto creó importantes foros en los que altos funcionarios nacionales de la lucha contra el terrorismo y la justicia penal de los países participantes, incluidas las jurisdicciones miembros de la SADC, se reunieron para debatir sobre la evolución de las amenazas y los retos relacionados con el terrorismo y el extremismo violento, así como para explorar oportunidades para mejorar el intercambio de información y la cooperación.
El proyecto prestó un apoyo sustancial a la puesta en marcha del nuevo Centro Regional Antiterrorista de la SADC, inaugurado en febrero de 2022 en Dar es Salam.
A nivel nacional, en Mozambique se introdujeron mejoras significativas en la legislación antiterrorista. En Malawi, el Gobierno elaboró y adoptó con éxito una estrategia nacional de lucha contra el terrorismo y prevención del extremismo violento e introdujo en el Código Penal delitos relacionados con el terrorismo. En la República Democrática del Congo se realizaron aportaciones sustanciales al proyecto de ley antiterrorista. Además, se efectuaron contribuciones a un proyecto de estrategia nacional de lucha contra el terrorismo y el extremismo violento, que se presentó al Comité Nacional de Coordinación de la Lucha Antiterrorista. En total, 776 funcionarios, entre ellos 193 mujeres, se beneficiaron de las actividades del proyecto.
Efectos
El proyecto fortalece la capacidad de los países de la SADC para prevenir el terrorismo y el extremismo violento y lleva a los terroristas ante la justicia, mediante medidas de justicia penal respetuosas con los derechos humanos. Dio lugar a importantes reformas nacionales en Mozambique, a una revisión del Código Penal y a una estrategia nacional de lucha contra el terrorismo y prevención del extremismo violento en Malawi, y a avances en la elaboración de un proyecto de ley y una estrategia en la República Democrática del Congo.