D赤a de los Derechos Humanos, 10 de diciembre 2008
![]()
«En este D赤a de los Derechos Humanos, conf赤o en que actuaremos con arreglo a nuestra responsabilidad colectiva de defender los derechos consagrados en la Declaraci車n Universal. S車lo podremos celebrar la majestuosa visi車n de tan inspirador documento cuando sus principios se apliquen plenamente en todas partes y para todos sin excepci車n.»
Ver el mensaje completoBan Ki-moon, Secretario General de las Naciones Unidas
El tema para el 2008, ※Dignidad y justicia para todos nosotros", refuerza la visi車n de la Declaraci車n Universal de Derechos Humanos como compromiso con la dignidad y la justicia a escala universal. No se trata de un lujo ni una lista de deseos. La Declaraci車n Universal de Derechos Humanos y sus valores b芍sicos, la dignidad humana inherente, la no discriminaci車n, la igualdad, la equidad y la universalidad se aplican a todos, en todos los lugares y en todo momento. La Declaraci車n es universal, duradera y din芍mica, y nos ata?e a todos.
Desde su aprobaci車n en 1948, la Declaraci車n ha sido y sigue siendo una fuente de inspiraci車n de los esfuerzos nacionales e internacionales para promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales.
Foto: Suwat Chancharoensuk/ESCAP. El Secretario General, Ban Ki-moon, el 10 de diciembre de 2007, a?o del aniversario del lanzamiento en Bangkok del D赤a de los Derechos Humanos. A su izquierda, el Sr. Homayoun Alizadeh, Representante Regional para Asia Sudoriental, Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, y la Sra. Noeleen Heyzer, Secretaria General Adjunta de las Naciones Unidas y Secretaria Ejecutiva del Consejo Econ車mico y Social Comisi車n para Asia y el Pac赤fico
Un elemento esencial de la protecci車n de los derechos humanos es la difusi車n amplia de los conocimientos y el fomento de la comprensi車n entre las poblaciones de cu芍les son sus derechos y c車mo pueden defenderlos. En la actualidad, la Declaraci車n est芍 disponible en y es el documento que m芍s se ha traducido en el mundo, lo que da testimonio de su car芍cter y su alcance universales.
Sesenta a?os despu谷s, rendimos homenaje a la visi車n extraordinaria de los redactores originales de la Declaraci車n y a los numerosos defensores de los derechos humanos en todo el mundo que han luchado para hacer realidad su visi車n.
La Declaraci車n pertenece a todos y cada uno de nosotros: corresponde ahora leerla, estudiarla, promoverla y reivindicarla como nuestra.