30 junio 2017

Una enfermera de la Visi車n Mundial administra la vacuna de la poliomielitis facilitada por la Organizaci車n Mundial de la Salud (OMS) a ni?os desplazados que residen en la base de la Operaci車n H赤brida de la Uni車n Africana y las Naciones Unidas en Darfur (UNAMID) en Khor Abeche, Darfur, 2014. @ Foto de la ONU/ Albert Gonz芍lez Farran

Aniversarios

Los aniversarios son una buena ocasi車n para hacer balance. El 50? aniversario de la aprobaci車n de los dos pactos de ejecuci車n de la Declaraci車n Universal de Derechos Humanos, es decir, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Pol赤ticos (PIDCP) y el Pacto Internacional de Derechos Econ車micos, Sociales y Culturales (PIDESC), ambos aprobados por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1966, es una de estas oportunidades. Si bien la Declaraci車n Universal era ambiciosa, ya que se trataba de una afirmaci車n del deseo colectivo de construir un mundo mejor despu谷s de la devastaci車n creada por ※actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad§1, el objetivo de los Pactos era servir como medio para promover la efectividad de los derechos en ellos consagrados.

Este objetivo ambicioso y transformador explica el retraso observado a la hora de pasar de la Declaraci車n a los Pactos: se necesitaron 18 a?os para lograr el nivel de acuerdo necesario para proceder al cambio y dise?ar un marco que satisficiera al orden mundial bipolar que se hab赤a creado. En lugar de un documento de ejecuci車n 迆nico que siguiera la estructura de la Declaraci車n, fueron necesarios dos instrumentos que reflejaran la divisi車n entre un bloque capitalista liberal, centrado en la protecci車n de los derechos civiles y pol赤ticos, y un bloque socialista, decidido a hacer efectivos los derechos sociales y econ車micos. Esta estructura de ejecuci車n evolucion車 de manera desigual, puesto que se destin車 mucha m芍s inversi車n al desarrollo de la capacidad para la realizaci車n de los derechos civiles y pol赤ticos que a la promoci車n de los derechos econ車micos y sociales.

Tratados y derechos

Se necesitaron varios decenios para dise?ar estrategias eficaces que permitieran aplicar el Pacto Internacional de Derechos Econ車micos, Sociales y Culturales, con el fin de mejorar los resultados de los Estados partes. De hecho, sigue sin haber un acuerdo sobre la medida en la que la ratificaci車n del Pacto (o de cualquier otro instrumento de derechos humanos) afecta a la realizaci車n de los derechos. Hay quienes sugieren que los Estados 迆nicamente ratifican convenios de derechos humanos para instar a otros Estados a hacerlo, y no porque tengan la intenci車n de aplicar sus disposiciones, indicando que prueba de ello es la violaci車n generalizada de las obligaciones en materia de derechos humanos por los Estados partes. Otros afirman que los Estados ratifican tratados de derechos humanos cuando se encuentran en un per赤odo de transici車n desde un sistema autoritario a uno democr芍tico, con el fin de establecer obligaciones en materia de derechos como garant赤a en caso de que se produzca un retroceso, e indican como ejemplo la r芍pida ratificaci車n de los tratados por parte de Sud芍frica y de los antiguos Estados socialistas de Europa Oriental.

Un estudio emp赤rico sistem芍tico sobre el efecto de la ratificaci車n de tratados de derechos humanos sobre la conducta posterior del Estado, realizado recientemente por Beth A. Simmons, recoge una imagen m芍s compleja y matizada. El estudio sugiere que, en algunos casos, la ratificaci車n de los tratados est芍 claramente relacionada con una mejora de la efectividad de los derechos humanos, pero no en todos. Por ejemplo, la Convenci車n sobre los Derechos del Ni?o (CDN), el tratado de derechos humanos de las Naciones Unidas que se ha ratificado m芍s r芍pido y de manera m芍s general, prev谷 obligaciones estatales relacionadas con el reclutamiento de ni?os soldados y la promoci車n de la salud, prohibiendo el primero de estos fen車menos y exigiendo el segundo. ?Cu芍l ha sido su nivel de eficacia? Seg迆n se indica en el estudio, la CDN tuvo un efecto considerable desde el punto de vista estad赤stico sobre la tasa de reclutamiento de ni?os soldados, pero no sobre la tasa de vacunaci車n contra el sarampi車n2. Por consiguiente, no puede asumirse que la ratificaci車n de los tratados conlleve la observancia de los derechos, ya que depende de las estrategias de ejecuci車n y de un conjunto complejo de factores adicionales interconectados entre s赤.

El derecho a la salud

El derecho a la salud es un derecho social y econ車mico fundamental. De conformidad con lo previsto en el art赤culo 12 del PIDESC, ※[l]os Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al disfrute del m芍s alto nivel posible de salud f赤sica y mental§.

Es importante realizar algunas observaciones preliminares. En primer lugar, al igual que la mayor赤a de las obligaciones en materia de derechos humanos, este derecho se aplica a ※toda persona§, independientemente de su condici車n jur赤dica o de cualquier otra 赤ndole. Quedan incluidos los migrantes irregulares, los presos y las poblaciones sin hogar. En segundo lugar, al igual que otros derechos sociales y econ車micos, el derecho a la salud se hace efectivo de manera progresiva. Los Estados que ratifiquen el Pacto deben ※adoptar medidas§, ※por todos los medios apropiados, inclusive en particular la adopci車n de medidas legislativas§, para lograr progresivamente todos los aspectos de este derecho, ※hasta el m芍ximo de los recursos de que disponga§3.

Estas frases contienen t谷rminos complejos que podr赤an interpretarse de formas muy diferentes. Como m赤nimo, los Estados est芍n obligados a realizar un seguimiento del progreso de sus pol赤ticas y a adoptar medidas para mejorar los servicios prestados4. El PIDESC se?ala que el logro de la plena efectividad de los derechos sociales y econ車micos podr赤a requerir la existencia de sistemas de prestaci車n complejos y sofisticados que dispongan de un personal cualificado, una infraestructura amplia, productos especializados como los medicamentos (en el caso de la salud) y equipos operativos y de investigaci車n. Estos sistemas no pueden construirse exclusivamente a partir de actos legislativos, sino que tambi谷n se necesita inversi車n, conocimientos especializados, investigaci車n y financiaci車n. Por consiguiente, la obligaci車n m芍s importante es mejorar progresivamente los servicios prestados en los 芍mbitos especificados al aumentar su alcance, mejorar su calidad e intensificar su efecto en funci車n de las capacidades f赤sicas y t谷cnicas del Estado. En el caso del derecho a la salud, el PIDESC se refiere tanto a la salud f赤sica como mental y a varios 芍mbitos clave, como el sano desarrollo de los reci谷n nacidos y de los ni?os o medidas de salud p迆blica para promover la salud ambiental y evitar ※enfermedades epid谷micas, end谷micas, profesionales y de otra 赤ndole§. A continuaci車n, me centrar谷 en pruebas vinculadas con la efectividad del derecho a la salud para una de las poblaciones destinatarias m芍s vulnerables, los ni?os, que incluye a todas las personas de menos de 18 a?os5.

Progreso

Mortalidad de ni?os menores de 5 a?os

La efectividad del derecho a la salud de los ni?os peque?os ha aumentado de manera espectacular. Seg迆n se indica en el informe Estado Mundial de la Infancia 2016 del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), ※el mundo ha logrado enormes progresos para reducir la mortalidad infantil, para enviar a los ni?os y ni?as a la escuela y sacar a millones de la pobreza. Muchas de las intervenciones que respaldan estos progresos 〞como las vacunas, las sales de rehidrataci車n oral y una mejor nutrici車n〞 han resultado pr芍cticas y eficaces con respecto a su costo6§. Uno de los avances m芍s espectaculares ha sido la reducci車n de la tasa de mortalidad de ni?os menores de 5 a?os. No solo ha disminuido un 53% desde 19907, sino que el ritmo de reducci車n entre 2000 y 2015 fue m芍s del doble del registrado en la d谷cada de 1990. Entre 2000 y 2015, todas las regiones realizaron un progreso significativo en el 芍mbito de la supervivencia del ni?o8. Algunos de los pa赤ses m芍s pobres del mundo han logrado una mejora extraordinaria, ya que 24 pa赤ses de bajos ingresos y de ingresos medianos bajos alcanzaron la meta de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de reducir a una tercera parte la mortalidad de ni?os menores de 5 a?os entre 1990 y 20159.

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Otro 芍mbito en el que se han registrado avances considerables ha sido en la vacunaci車n sistem芍tica vital para los ni?os. El UNICEF inform車 de que, en 2015, el 86% de los ni?os del mundo recibieron las tres dosis necesarias de la vacuna combinada contra la difteria, el t谷tanos y la tosferina (DTP3), un nivel de cobertura que se ha mantenido por encima del 85% desde 2010. Esto significa que el n迆mero de ni?os que no recibieron vacunas sistem芍ticas vitales se redujo hasta aproximadamente 19,4 millones, desde los 33,8 millones registrados en 200010.

Malaria

La malaria sigue siendo una amenaza generalizada para la supervivencia y la salud de los ni?os. El 78% de las muertes por malaria producidas en el mundo, es decir, 456.000 al a?o, corresponden a ni?os menores de 5 a?os. Esto significa que cada d赤a mueren a causa de la malaria m芍s de 1.200 ni?os 〞aproximadamente 50 cada hora〞11. Sin embargo, se han logrado avances sumamente importantes. El n迆mero de muertes de ni?os debido a la malaria se ha reducido en un 40% desde 2000, y entre 2001 y 2013 se salvaron 4,3 millones de vidas gracias a una mejora del acceso a la prevenci車n, el diagn車stico y el tratamiento de esta enfermedad12.

Persistencia de retos importantes

El impacto continuado y desigual de las enfermedades prevenibles

A pesar de lo esperanzador de los indicadores anteriormente referidos, en el mundo sigue habiendo millones de ni?os que carecen de acceso a un derecho efectivo a la salud, y se siguen observando enormes desigualdades. ※En 2015, se calcula que murieron 5,9 millones de ni?os antes de cumplir los 5 a?os, la mayor赤a a consecuencia de enfermedades que pueden prevenirse y tratarse de forma f芍cil y econ車mica§13. El UNICEF estima que, cada a?o, un mill車n de ni?os de entre 0 y 14 a?os contraen tuberculosis. Hay m芍s de 67 millones de ni?os infectados que podr赤an desarrollar la enfermedad activa en cualquier momento14.

Muertes neonatales

Otra tendencia preocupante es el aumento del porcentaje de la mortalidad de ni?os menores de 5 a?os correspondiente al per赤odo neonatal. En 2015, las muertes neonatales (es decir, muertes producidas en los primeros 28 d赤as de vida), ※representaron el 45% del total de muertes, lo que significa un aumento proporcional del 5% desde 2000§15.

Amenazas para la salud de los ni?os creadas por el hombre

Los avances realizados en el 芍mbito de la salud infantil a nivel mundial se ven socavados por el incremento de las amenazas para la salud, especialmente para las poblaciones m芍s vulnerables, como los ni?os, que son resultado de conductas humanas que podr赤an evitarse. El UNICEF prev谷 que, ※hasta 2030, cada a?o se producir芍n cerca de 250.000 muertes m芍s como consecuencia de la desnutrici車n, el paludismo, la diarrea y el estr谷s t谷rmico atribuible al cambio clim芍tico§16.

Tal y como ha puesto de relieve el devastador efecto de la persistencia de los conflictos en diversas zonas, la guerra y la violencia conexa son una de las mayores amenazas para el disfrute del derecho a la salud de las poblaciones afectadas, especialmente entre los segmentos m芍s vulnerables. Seg迆n ha indicado el UNICEF, los da?os sufridos por los sistemas sanitarios ponen en peligro la vida de los ni?os que residen en pa赤ses afectados por los conflictos. Por ejemplo, antes de que diera comienzo el actual conflicto en la Rep迆blica ?rabe Siria, dicho Estado hab赤a realizado un progreso sorprendente en la reducci車n de la tasa de mortalidad de ni?os menores de 5 a?os. En 2015, el Grupo Interinstitucional para la Estimaci車n de la Mortalidad en la Ni?ez inform車 de que, desde 1990, la tasa de mortalidad de ni?os menores de 5 a?os pas車 de 37 a 13 muertes por cada 1.000 nacidos vivos. Sin embargo, se calcula que desde 2012 el exceso de mortalidad del pa赤s atribuible a las condiciones de crisis ha sido de entre 1 y 2 muertes por cada 1.000 nacidos vivos17.

Adolescencia y derecho a la salud

Uno de los retos m芍s importantes a la hora de lograr que los ni?os disfruten del derecho a la salud es la gran brecha existente entre los progresos sanitarios realizados en lo relativo a los ni?os peque?os y las deficiencias sanitarias en lo que a los adolescentes se refiere. Si bien la mortalidad infantil se ha reducido, la mortalidad entre adolescentes ha aumentado, de modo que en algunos pa赤ses ha contrarrestado las mejoras logradas para la infancia en los primeros diez a?os de vida. Hay varios factores que han contribuido a esta situaci車n, que resulta preocupante y acuciante.

VIH y SIDA

Uno de los factores m芍s graves que afectan a la morbilidad y a la mortalidad de los adolescentes es la propagaci車n descontrolada del VIH/SIDA entre los j車venes. En 2014, la Organizaci車n Mundial de la Salud (OMS) inform車 de que el SIDA era la principal causa de muerte entre los adolescentes (10 a 19 a?os) en ?frica, y la segunda causa de muerte m芍s com迆n entre los adolescentes de todo el mundo18. La tasa de morbilidad es impactante, especialmente si se tiene en cuenta la r芍pida reducci車n de las muertes relacionadas con el SIDA en otros grupos. Los adolescentes de entre 15 y 19 a?os siguen siendo un caso especial. El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA) estim車 que, en 2015, cada hora contrajeron el VIH 29 adolescentes. Se produjeron aproximadamente 250.000 (180.000 a 340.000) nuevas infecciones por el VIH entre adolescentes, el 65% de los cuales eran ni?as19.

Una de las causas de esta grave situaci車n es la deficiencia de la pol赤tica sanitaria mundial. ※Hasta el momento, los esfuerzos internacionales para acabar con la epidemia del VIH han pasado por alto en gran medida a las adolescentes. En 2013, dos tercios de las 250.000 nuevas infecciones por el VIH de adolescentes de entre 15 y 19 a?os de edad se dieron en ni?as§20. Otros factores est芍n relacionados con la complejidad de hacer frente a las infecciones por el VIH, un problema que no puede solucionarse simplemente distribuyendo preservativos. Hace tiempo que los expertos en salud reconocieron que el objetivo de cambiar la conducta, especialmente en el 芍mbito espec赤fico de las normas de g谷nero y las relaciones sexuales, es una meta esquiva y desafiante. Existe un extenso legado de fracasos en esta esfera. Es el resultado de no haber invertido en unos derechos efectivos a la salud sexual y reproductiva, de no haber creado ni mantenido unos servicios sanitarios adaptados a las necesidades de los j車venes, de no haber garantizado la confidencialidad ni un tratamiento no estigmatizado y de no haber facilitado una educaci車n sexual exhaustiva, la vacunaci車n contra el virus del papiloma humano ni un asesoramiento apropiado para casos de violencia de g谷nero.

Matrimonio y embarazo precoces

Hace tiempo que se reconocieron los efectos perjudiciales del matrimonio precoz para la salud de las adolescentes. Sin embargo, no se han realizado grandes progresos en la reducci車n de la incidencia del matrimonio precoz entre comunidades pobres o asoladas por conflictos, especialmente en el mundo en desarrollo. En un informe de 2012 sobre el matrimonio precoz, el Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA) se?al車 que 1 de cada 9 ni?as de 15 a?os de edad est芍n casadas21. Las ni?as casadas tienen una probabilidad abrumadora de verse obligadas a mantener relaciones sexuales y ser madres a una edad temprana, adem芍s de sufrir un riesgo m芍s significativo de contraer enfermedades de transmisi車n sexual y sufrir abusos f赤sicos y emocionales22.

Una de las consecuencias m芍s perjudiciales del matrimonio precoz es el embarazo de ni?as muy j車venes, un peligro reconocido tanto para la salud de la madre como del beb谷. Por suerte, en los 迆ltimos 50 a?os se han logrado avances en la reducci車n de la incidencia de embarazos entre adolescentes. En el informe titulado Girlhood, Not Motherhood: Preventing Adolescent Pregnancy, el UNFPA indica que, en las regiones m芍s pobres del mundo, la tasa media de natalidad entre las j車venes de 15 a 19 a?os era de 170 nacimientos por cada 1.000 ni?as entre 1950 y 1955, mientras que en 2010 era de 106. No obstante, 106 de cada 1.000 sigue siendo una cifra cuatro veces superior a la registrada en las regiones del mundo de ingresos altos23.

Salud mental

Una de las necesidades sanitarias m芍s apremiantes para la infancia sin satisfacer es la prestaci車n de tratamientos de salud mental para adolescentes, especialmente para ni?as. En 2016, el UNFPA inform車 de que el suicidio es ahora la segunda causa de muerte en el mundo entre las adolescentes de 10 a 19 a?os, y la principal causa de muerte entre las de 15 a 19 a?os24. Un factor importante que contribuye a esta epidemia es su extraordinariamente elevada exposici車n a la violencia, ya que 1 de cada 3 ni?as son v赤ctimas de violencia en alg迆n momento de su vida, muchas de ellas en la adolescencia. De media, en el mundo muere una adolescente cada 10 minutos como resultado de la violencia. No es de extra?ar que la depresi車n y la ansiedad debilitantes afecten gravemente a la salud mental de las adolescentes, una morbilidad que los profesionales m谷dicos a迆n ignoran y niegan en gran medida. Seg迆n el UNFPA, ※[l]a realidad se va imponiendo a medida que cumple a?os: matrimonio inminente, abandono de la escuela e inicio de una vida de servidumbre y, con frecuencia, de miseria. [...] Estas penosas revelaciones, que pueden afectar negativamente a su salud mental, se manifiestan en un aumento de la ansiedad, la depresi車n, las autolesiones y el suicidio. Las ni?as que sobreviven hasta cumplir los 20 a?os se vuelven m芍s vulnerables a los embarazos no deseados y las complicaciones mortales de los embarazos y partos§25.

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Otro indicador significativo del deficiente bienestar de los adolescentes es la elevada prevalencia de las adicciones, puesto que el abuso de drogas y alcohol da comienzo en los primeros a?os de la adolescencia. El consumo de alcohol tiene consecuencias devastadoras para la salud de los ni?os durante su segundo decenio de vida, y es una preocupaci車n cada vez mayor en muchos pa赤ses. La OMS inform車 de que el 14% de las adolescentes y el 18% de los ni?os de entre 13 y 15 a?os de pa赤ses de ingresos medios y bajos consumen alcohol, y que el 5% de las muertes de j車venes de entre 15 y 29 a?os se deben al consumo de alcohol26. La drogodependencia tiene una incidencia geogr芍fica diferente, pero es un factor de morbilidad igual de impactante para quienes se encuentran en los 迆ltimos a?os de la adolescencia y en los primeros a?os de la vida adulta.

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A nivel mundial, se han realizado avances considerables en la realizaci車n del derecho a la salud de los ni?os y se han registrado mejoras espectaculares en algunos 芍mbitos clave. Sin embargo, hay dos motivos que hacen que el panorama general no resulte tan alentador. Incluso en los 芍mbitos en los que se han realizado mejoras, siguen existiendo disparidades regionales y de ingresos sustanciales, cuyo efecto discriminatorio afecta a las comunidades m芍s vulnerables y marginadas. La discriminaci車n por motivos de edad tambi谷n afecta en gran medida al derecho a la salud. Si bien los ni?os peque?os se han visto beneficiados de la atenci車n espec赤fica que se les ha prestado, por ejemplo, en los ODM, los problemas a los que se enfrentan los adolescentes han quedado mucho m芍s de lado. Sigue existiendo un nivel elevado de morbilidad y mortalidad, especialmente como resultado de enfermedades y trastornos prevenibles. Para lograr los objetivos loables y ambiciosos previstos en el Pacto Internacional de Derechos Econ車micos, Sociales y Culturales en materia de salud antes de que se celebre su 100? aniversario, se requieren esfuerzos mucho m芍s en谷rgicos y creativos para garantizar que todos los ni?os y j車venes disfruten realmente del ※m芍s alto nivel posible de salud f赤sica y mental§ durante toda su vida.

Quisiera expresar mi agradecimiento a Krista Oehlke por su excepcional ayuda en la investigaci車n.

Notas

1?Declaraci車n Universal de Derechos Humanos, pre芍mbulo.
2?Beth A. Simmons, Mobilizing for Human Rights: International Law in Domestic Politics (Cambridge, Cambridge University Press, 2009), p芍gs. 332 y 337 a 348.
3?Naciones Unidas, Treaty Series, vol. 993, n迆m. 14531, art赤culo 2, apartado 1.
4?Philip Alston y Gerard Quinn, ※The nature and scope of States Parties* obligations under the International Covenant on Economic, Social and Cultural Rights§, Human Rights Quarterly, vol. 9, n迆m. 2 (mayo de 1987), p芍gs. 156 a 229.
5?Naciones Unidas, Treaty Series, vol. 1577, n迆m. 27531, art赤culo 1.
6?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), Estado Mundial de la Infancia 2016, informe (Nueva York, 2016), p芍g. vi. Disponible en .
7?Grupo Interinstitucional para la Estimaci車n de la Mortalidad en la Ni?ez, ※Levels and trends in child mortality§, informe de 2015, (Nueva York, UNICEF, septiembre de 2015), p芍g. 3. Disponible en .
8?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Estado Mundial de la Infancia 2016, p芍g. 12.
9?Ibid.
10?Organizaci車n Mundial de la Salud (OMS), ※Global and regional immunization profile§. 18 de noviembre de 2016. Disponible en ; Organizaci車n Mundial de la Salud (OMS), ※WHO-UNICEF estimates 2015 revision, for 194 WHO Member States§. Disponible en ; Departamento de Asuntos Econ車micos y Sociales de las Naciones Unidas, Divisi車n de Poblaci車n, ※World Population Prospects, the 2015 Revision. The twenty-fourth round of official United Nations population estimates and projections§. Disponible en (consultado el 17 de enero de 2017); los datos se reproducen en la diapositiva titulada ※Progress and challenges with achieving universal immunization coverage: 2015 estimates of immunization coverage: WHO/UNICEF estimates of national immunization coverage (Data as of July 2016)§, elaborada por 梆紳鳥喝紳勳堝硃釵勳車紳, Vacunas y Productos Biol車gicos, Organizaci車n Mundial de la Salud. Disponible en .
11?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, ※Malaria kills 1,200 children a day: UNICEF§, folleto informativo, 23 de abril de 2015. Disponible en .
12?Ibid.
13?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Estado Mundial de la Infancia 2016, p芍g. 3; Grupo Interinstitucional para la Estimaci車n de la Mortalidad en la Ni?ez, ※Levels and trends in child mortality§, p芍g. 3.
14?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, ※Strengthening community and primary health systems for TB: a consultation on childhood TB integration§ (Nueva York, 2016), p芍g. 3. Disponible en .
15?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Estado Mundial de la Infancia 2016, p芍g. 10; Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Committing to Child Survival: A Promise Renewed, informe sobre los progresos realizados 2015 (Nueva York, 2015), p芍g. 35. Disponible en .
16?Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Estado Mundial de la Infancia 2016, p芍g. 5; Organizaci車n Mundial de la Salud, Quantitative Risk Assessment of the Effects of Climate Change on Selected Causes of Death, 2030s and 2050s (Ginebra, 2014), p芍g. 13. Disponible en .
17?Grupo Interinstitucional para la Estimaci車n de la Mortalidad en la Ni?ez, ※Levels and trends in child mortality§, p芍g. 24; Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Estado Mundial de la Infancia 2016, p芍g. 10.
18?Organizaci車n Mundial de la Salud, ※Mortality, morbidity and disability in adolescence, Health for the world*s adolescents: a second chance in the second decade§. Informe interactivo en l赤nea. 2014. Disponible en ; Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (ONUSIDA), ※Ending the AIDS epidemic for adolescents, with adolescents: a practical guide to meaningfully engage adolescents in the AIDS response§ (Ginebra, 2016), p芍g. 2. Disponible en .
19?Ibid, p芍g. 6.
20?Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Nuestro futuro depende de las ni?as que cumplen esta edad decisiva: estado de la poblaci車n mundial 2016 (Nueva York, 2016), p芍g. 32. Disponible en .
21?Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Marrying Too Young: End Child Marriage, informe (Nueva York, 2012), p芍g. 10. Disponible en ; Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Nuestro futuro depende de las ni?as que cumplen esta edad decisiva, p芍g. 33.
22?The Lancet Commissions, ※Our future: a Lancet commission on adolescent health and wellbeing§, The Lancet, vol. 387, n迆m. 10036 (mayo de 2016), p芍gs. 2423 a 2478 (2430). Disponible en . Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Nuestro futuro depende de las ni?as que cumplen esta edad decisiva, p芍g. 33.
23?Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Girlhood, Not Motherhood: Preventing Adolescent Pregnancy (Nueva York, 2015), p芍g. 7. Disponible en ; Departamento de Asuntos Econ車micos y Sociales de las Naciones Unidas, Divisi車n de Poblaci車n, ※World Population Prospects, the 2015 Revision. The twenty-fourth round of official United Nations population estimates and projections§. Data Query. Disponible en (consultado el 17 de enero de 2017).
24?Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Nuestro futuro depende de las ni?as que cumplen esta edad decisiva, p芍g. 24; Organizaci車n Mundial de la Salud, ※Global Health Observatory visualizations, Adolescent health: mortality and DALYs in adolescents by WHO region, 2000 and 2012, aged 10-19 years§. 2016. Disponible en (consultado el 22 de junio de 2016).
25?Fondo de Poblaci車n de las Naciones Unidas (UNFPA), Nuestro futuro depende de las ni?as que cumplen esta edad decisiva, p芍g. 34; The Lancet Commissions, ※Our future: a Lancet commission on adolescent health and wellbeing§, The Lancet, vol. 387, n迆m. 10036 (mayo de 2016), p芍gs. 2423 a 2478.
26?Organizaci車n Mundial de la Salud, School and youth health, School health and youth health promotion: facts. 2017. Disponible en (consultado el 17 de enero de 2017); Oficina del Enviado del Secretario General para la Juventud, #YouthStats, ※Substance abuse§. Disponible en (consultado el 20 de diciembre de 2016); Organizaci車n Mundial de la Salud, ※Fact sheet on adolescent health§, julio de 2015. Disponible en .

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