Desde hace ocho años, en Brasil representa una respuesta humanitaria que recibe, protege e integra a refugiados y migrantes venezolanos que cruzan la frontera con el país. Con apoyo de ACNUR, este programa ofrece atención, documentación y alojamiento. Además, facilita la a otras ciudades, aliviando así la presión en zonas fronterizas y consolidándose como una de las respuestas humanitarias mejor estructuradas de América Latina.