En México, desde Estados Unidos se topan con numerosos obstáculos para reintegrarse. Según la OIM, su principal necesidad es acceder a empleo e ingresos, la clave para su estabilidad y adaptación social.
Migrantes
En Tahoua, Amina y otras mujeres migrantes retornadas están transformando sus vidas mediante la creación de una cooperativa que genera oportunidades locales y cuestiona la necesidad de una migración arriesgada.
Un incendio en un campamento de desplazados en Irak dejó a la familia de Lozina sin documentos de identidad. Con el apoyo de la OIM, pudo recuperarlos y ahora sus hijos pueden ir a la escuela.
Desde hace ocho años, en Brasil representa una respuesta humanitaria que recibe, protege e integra a refugiados y migrantes venezolanos que cruzan la frontera con el país. Con apoyo de ACNUR, este programa ofrece atención, documentación y alojamiento. Además, facilita la a otras ciudades, aliviando así la presión en zonas fronterizas y consolidándose como una de las respuestas humanitarias mejor estructuradas de América Latina.
En Bujumbura, la migrante congoleña Joyce construyó un próspero restaurante a través de las redes sociales, creando empleos y uniendo comunidades a través de una cocina compartida.
Con el apoyo de la OIM, una en México demuestra cómo el trabajo artesanal puede reconstruir proyectos de vida. A través de la producción textil, mujeres de distintos países han unido su experiencia para generar ingresos, fortalecer su autonomía y crear redes de apoyo.
Pese a los desafíos, las mujeres en Honduras transforman sus vidas y comunidades. Muchas han abierto negocios. Se trata de mujeres como Andrea, que llegó a Honduras hace nueve años con una gran incertidumbre. Hoy, esta chef ha convertido El Ávila en un restaurante próspero con 14 trabajadores que contribuyen a la economía local a través de la gastronomía.
y la Unión Europea brindan protección, kits básicos, atención psicológica y apoyo legal a personas desplazadas en Bolivia. Una forma efectiva de ayudar a familias a encontrar seguridad, dignidad y esperanza para reconstruir sus vidas.
Con el apoyo de ACNUR, Ralph Jean Baptiste enseña español a personas extranjeras recién . Su trabajo es una forma de agradecer la acogida que recibió en este país andino y de acompañar a quienes, como él, llegan buscando un lugar donde empezar de nuevo.
Con apoyo familiar y la formación del , Raiza, emprendedora migrante venezolana, genera hoy ingresos en Colombia con su sazón, avanzando con fuerza y aprendizaje hacia una mayor autonomía y más conocimientos de gestión empresarial.
En un retorno que no había planificado, Gerald tuvo que regresar a su ciudad natal en Venezuela tras haber intentado migrar a México. y tras su participación en varias formaciones, Gerald Duque expandió sus capacidades técnicas y se embarcó en un microemprendimiento. Hoy, su taller le brinda estabilidad económica y le permite sostener a su familia.
En Panamá, una empresa familiar ha logrado reinventarse y encontrar un segundo hogar a través del emprendimiento, la perseverancia y el trabajo. Tras enfrentar pérdidas significativas y empezar de nuevo, esta familia consolidó un negocio que hoy genera empleo, aporta al desarrollo económico y crea oportunidades en la comunidad de acogida.
Con apoyo de la OIM e IKEA, ayuda a mujeres migrantes a reconstruir sus vidas mediante la artesanía. Una iniciativa que les ayuda ser más autónomas y generar ingresos.
Irvin llegó a Colombia . Pero con el tiempo fue ella quien abrió las puertas a decenas de niños, niñas y adolescentes, cuyas vidas ha transformado a través de la danza.
Con el apoyo de , el proyecto 'Cuidarnos en Comunidad' ha promovido aprendizajes, vínculos y la construcción de espacios seguros en Argentina para adolescentes, mujeres refugiadas y desplazadas.