Cuando en 2018 se proclam車 el?, que se celebra el 24 de enero, muchas personas cuestionaron por qu谷 un tema tan importante para nuestra vida hab赤a tardado tanto en encontrar su lugar en el calendario de las Naciones Unidas. Ese retraso puede verse como una met芍fora de la propia educaci車n, puesto que los resultados positivos de esta nunca se observan de inmediato. Sus beneficios, por el contrario, suelen manifestarse a lo largo de una generaci車n, o a veces tardan incluso m芍s; se aprecian en el desarrollo de los pa赤ses, el bienestar de los pueblos y la capacidad de innovaci車n de una sociedad.
En retrospectiva, se puede afirmar que se ha producido toda una revoluci車n en el 芍mbito educativo desde la fundaci車n de las Naciones Unidas y la adopci車n de la?Declaraci車n Universal de Derechos Humanos?hace m芍s de 70 a?os. Nunca antes hubo tantos ni?os y j車venes en la escuela y la universidad. Para muchos pa赤ses que han obtenido recientemente su independencia, la educaci車n ha seguido siendo la piedra angular de la construcci車n nacional. Hoy en d赤a, el acceso a la educaci車n es el aspecto que m芍s valoran las familias y comunidades que se encuentran en las circunstancias m芍s dif赤ciles; la educaci車n es una v赤a para salir de la pobreza y un trampol赤n hacia las oportunidades, hacia una vida m芍s digna y mejor.
Esto se debe a que, para las personas y las sociedades, la educaci車n es sin車nimo de desarrollo, empoderamiento y transformaci車n. Tenemos pruebas irrefutables de que la educaci車n es clave para reducir la pobreza, combatir la mortalidad materna e infantil, poner fin a los matrimonios precoces y mejorar la salud, los ingresos y el crecimiento econ車mico, entre otros muchos efectos esenciales. Sin embargo, la realidad es que demasiadas personas se quedan atr芍s en la educaci車n, lo que provoca mayores desigualdades y un aumento de la exclusi車n tanto dentro de los pa赤ses como entre ellos. Este problema, de hecho, est芍 frenando los avances en pos de la realizaci車n de la?.
Con las proyecciones actuales, uno de cada seis ni?os de 6 a 17 a?os seguir芍 sin ir a la escuela en 2030. Apenas seis de cada diez j車venes finalizar芍n la educaci車n secundaria, un nivel esencial para desenvolverse en el mundo actual, cambiante y complejo1. El desaf赤o es mayor en ?frica Subsahariana, donde la poblaci車n en edad escolar est芍 creciendo m芍s r芍pidamente que en el resto del mundo2. Adem芍s, junto a las dificultades de acceso, la educaci車n est芍 fallando a muchos ni?os y j車venes en todo el mundo: seis de cada diez no adquieren los conocimientos b芍sicos en el aula al cabo de varios a?os de escolaridad3.
El , relativo a la educaci車n de calidad, sit迆a el list車n muy alto, porque ninguna sociedad puede prosperar en la era de la gobalizaci車n y la transformaci車n tecnol車gica si la educaci車n se trunca al finalizar la escuela primaria o secundaria. Necesitamos una educaci車n superior y una formaci車n profesional s車lidas para desarrollar el talento y dise?ar soluciones sostenibles; itinerarios para aprender a lo largo de toda la vida en diversos contextos; y sistemas de educaci車n que funcionen para todas las personas en todos los niveles, con independencia de su procedencia y sus circunstancias.
El principio de ?no dejar a nadie atr芍s? no es una simple cuesti車n num谷rica: exige reevaluar y reimaginar qu谷 significa y qu谷 proporciona la educaci車n. Este a?o, el D赤a Internacional de la Educaci車n celebra, precisamente, el hecho de que el aprendizaje puede empoderar a las personas, favorecer la paz, avanzar hacia una prosperidad compartida y proteger un planeta fr芍gil. Es una oportunidad para recordar que la educaci車n es el mayor recurso renovable del que dispone la humanidad, un derecho fundamental, y bien p迆blico y uno de los impulsores de la Agenda 2030 en su conjunto. Si queremos marcar la diferencia en la pr車xima d谷cada, cada una de las palabras clave del ODS 4 〞inclusi車n, equidad, calidad y aprendizaje permanente〞 debe tener un peso espec赤fico en la pr芍ctica, y no meramente simb車lico.
Nuestro primer imperativo es la inclusi車n. Forjar una cultura de inclusi車n en las leyes y en la pr芍ctica representa un aut谷ntico compromiso para respetar a cada estudiante, valorando la diversidad y el enriquecimiento y garantizando unos entornos de aprendizaje sin violencia. Esto implica combatir los prejuicios y la discriminaci車n, problemas generalizados que agudizan la marginaci車n basada en la discapacidad, la edad, el g谷nero, la identidad sexual, la lengua, la raza o el origen 谷tnico. El imperativo de la inclusi車n adquiere mayor urgencia en un contexto de aumento de las migraciones y los desplazamientos forzados: se calcula que 3,7 millones de refugiados en edad escolar no pueden acceder a su derecho a la educaci車n, y que su tasa de matriculaci車n en la ense?anza secundaria se sit迆a tan solo en el 24?%4.
Debemos actuar en el frente legislativo, puesto que solamente uno de cada cinco pa赤ses cuenta con leyes que garanticen 12 a?os de educaci車n obligatoria y gratuita5, una de las metas del ODS 4 para todos los ni?os y ni?as.? La??trabaja con los Gobierno para establecer marcos legislativos adecuados, armonizados con los instrumentos internacionales, para consagrar el derecho a la educaci車n y luchar contra todas las formas de discriminaci車n. Debemos apoyar unos marcos normativos y de planificaci車n m芍s inclusivos, as赤 como utilizar datos desglosados para obtener una imagen m芍s precisa de las personas que se est芍n quedando fuera y por qu谷.

La equidad est芍 intr赤nsecamente vinculada a la inclusi車n, a la necesidad de romper el ciclo de desigualdades que lleva a que, en los pa赤ses de ingreso bajo, el 20?% m芍s rico de la poblaci車n tenga una probabilidad nueve veces mayor que el 20?% m芍s pobre de completar la educaci車n secundaria superior.
El segundo imperativo es la calidad. Si queremos que el aprendizaje sea realmente transformador, hemos de invertir en las personas que se encuentran cada d赤a en primera l赤nea del aprendizaje: el personal docente. Necesitaremos 69 millones de docentes cualificados para universalizar la educaci車n primaria y secundaria de aqu赤 a 2030. Es preciso valorar y apoyar su profesi車n a trav谷s de capacitaci車n profesional, una remuneraci車n adecuada, condiciones de trabajo decentes y reconocimiento social. El profesorado necesita programas de estudio adaptados a las realidades y los desaf赤os de nuestro tiempo, desde la alfabetizaci車n digital hasta la promoci車n de la educaci車n para el desarrollo sostenible. El personal docente necesita adquirir aptitudes para fomentar el razonamiento cr赤tico y para cuestionar las normas y los estereotipos de g谷nero a trav谷s de pedagog赤as transformativas y enfoques centrados en el estudiante. Adem芍s, necesita tener acceso a los hallazgos procedentes de los campos de las ciencias cognitivas y la neurociencia, con el fin de enriquecer su pr芍ctica.
La UNESCO est芍 liderando el trabajo dirigido a orientar al personal docente sobre c車mo prevenir el extremismo violento, combatir el antisemitismo y promover los valores de la ciudadan赤a global y la paz a trav谷s de la educaci車n.? Capacitamos al profesorado para que aprenda a desarrollar la resiliencia de sus alumnos al cambio clim芍tico, a fomentar la participaci車n de las ni?as en los campos de la ciencia, la tecnolog赤a, la ingenier赤a y las matem芍ticas (CTIM), a impulsar la responsabilidad hacia nuestro planeta y a promover una cultura de paz y sostenibilidad.
El tercer pilar del ODS 4 es el aprendizaje permanente. En un mundo caracterizado por una movilidad creciente, los sistemas educativos deben facilitar el aprendizaje en todas las edades, ya sea a trav谷s de segundas oportunidades, de programas de alfabetizaci車n de adultos o de la eliminaci車n de las barreras de acceso a la educaci車n superior. El pasado mes de noviembre, los Estados miembros de la UNESCO adoptaron la?, un instrumento hist車rico que facilitar芍 la movilidad del alumnado. Al mismo tiempo, estamos llevando a cabo una iniciativa piloto denominada?. Mediante el reconocimiento del aprendizaje y las aptitudes previamente adquiridos por las personas que se ven forzadas a dejarlo todo atr芍s, facilitamos la cohesi車n social y la integraci車n.?
Para avanzar en todos estos frentes, necesitamos un notable incremento de la financiaci車n. El pasado noviembre, el profesor Tijjani Muhammad-Bande, Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, inst車 en la UNESCO a todos los pa赤ses a ampliar y alcanzar los par芍metros de referencia de financiaci車n nacional y de donantes en materia de educaci車n. Para ello es necesario llevar a cabo un ejercicio fundamental de priorizaci車n, de adopci車n de las decisiones m芍s sabias de cara al futuro a mediano y largo plazo.
Como organismo de las Naciones Unidas al que se ha encomendado la misi車n de coordinar el ODS 4, nuestro mensaje es claro: no lograremos el futuro que queremos sin un compromiso considerablemente mayor para garantizar que todo ni?os, joven y adulto tenga acceso a una educaci車n de calidad, a docentes capacitados y a entornos de aprendizaje seguros. Este es el pacto social al que debemos llegar en el pr車ximo decenio para convertir la educaci車n en una fuerza favorable a los pueblos, la prosperidad, el planeta y la paz.?
?Notas??
1Instituto de Estad赤stica de la UNESCO y Equipo del Informe de Seguimiento de la Educaci車n en el Mundo, ?Cumplir los compromisos: ?van los pa赤ses por el buen camino para alcanzar el ODS 4??, documento de programa o de reuni車n (Montreal, Quebec, 2019), p芍gs. 3 y 4. Disponible en?.?
2Ibid., 3.
3Ibid., 5. V谷ase tambi谷n Organizaci車n de las Naciones Unidas para la Educaci車n, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) e Instituto de Estad赤stica de la UNESCO, ?More than half of children and adolescents are not learning worldwide?, ficha descriptiva n迆m. 46 (Par赤s y Montreal, 2017). Disponible en?.
4Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), ?Reforzando la educaci車n de los refugiados en crisis?, informe (Ginebra, 2019), p芍gs. 4, 6, 11 y 24. Disponible en?.
5UNESCO, ?Lo que necesita saber sobre el derecho a la educaci車n?, 10 de octubre de 2018. Disponible en?.
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La Cr車nica?ONU??no?constituye un registro oficial. Tiene el privilegio de acoger a los altos funcionarios de las Naciones Unidas, as赤 como a distinguidos colaboradores de fuera del sistema de las Naciones Unidas cuyas opiniones no son necesariamente las de las Naciones Unidas. Del mismo modo, las fronteras y los nombres que se muestran y las designaciones utilizadas en los mapas o en los art赤culos no implican necesariamente un apoyo o una aceptaci車n por parte de las Naciones Unidas.?



